Lamas y la prevención de lesiones

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Actualizado: noviembre 23, 2015
Ezequiel-Lamas

La variedad y cantidad de lesiones en el básquetbol avanzan y se van renovando con el paso del tiempo. Por eso, y a medida que el deporte va ganando exigencia, la prevención para a ser fundamental. Ezequiel “Negro” Lamas, ex jugador y reconocido kinesiólogo del ambiente, recibió a FEBAMBA y charló de manera extensa sobre el tema. A prestar atención sobre algunos conceptos importantes.

-¿Cómo se pueden prevenir las lesiones desde tu lugar?
-En formativas, sobre todo, es muy importante hacer una evaluación postural. Yo en Obras trabajo con el método de Busquet de cadenas musculares. Nosotros hacemos una evaluación y de acuerdo a las pautas posturales se hace hincapié en lo que tenga que relajar o fortalecer. Desde ese lado se previenen muchas lesiones y sobrecargas musculares. Después es fundamental el tema de la alimentación, que fue la última gran vuelta de rosca que se le dio a la condición física. Se están derribando los mitos de la alimentación sana que se usó toda la vida, que usé yo mientras fui jugador, y ahora se buscan otro tipo de alimentos que no sean inflamatorios y no generen un montón de cosas negativas para el cuerpo. Nosotros trabajamos en conjunto con la nutricionista Gabriela Parentini, quien les hace las mediciones antropométricas a los chicos y les da una dieta según el biotipo que tenga cada uno y a lo que necesite mejorar. Y otra de las cosas que cambió fue que ahora se hace más específico el trabajo sobre cada jugador, ya sea por su puesto o condición física. Dentro de lo colectivo, esto está cada vez más personalizado. Antes todos entrenaban lo mismo, entonces creo que este cambio fue un paso muy importante en la preparación.

-¿Cuán importante pasó a ser esto de la alimentación?
-Yo lo pude comprobar con los jugadores de la Selección argentina. Ellos llevan cuatro o cinco años haciendo este tipo de dieta y entrenan más que antes, algunos con una edad avanzada. Te cuentan que antes tenían que tomar muchos antiinflamatorios porque no se podían mover, y ya hace años que no toman. Cuando vi eso pensé que me estaba perdiendo de algo y la empecé a hacer yo también. Comprobé que los cambios son importantes. Vos pensá que cuando comés un alimento que tu cuerpo no está preparado para procesar gastás un montón de energía para hacerlo. Lo contrario pasa cuando comés algo que estás preparado para digerir. Toda esa energía que se ahorra la podés usar en lo que quieras.

-¿En qué consiste esta dieta?
-Básicamente lo que se hace es suprimir harinas, todos esos alimentos procesados y que son inflamatorios. Se puede reemplazar por la harina sin gluten, como los alimentos para celíacos. También hay que suspender el azúcar y los lácteos. A grandes rasgos, esas tres cosas son las que habría que suprimir. El muro más alto que hay que derribar es el cultural y el de la costumbre, porque durante años lo escuchamos a Pancho Ibáñez que hace bien tomar yogur y leche desde que somos chiquitos. Tranquilamente también se puede tomar un te y comer frutas secas. Existe también la leche de almendra y de coco. Es verdad que, a pesar de no ser nada raros, a veces es complicado conseguir estos productos en cualquier lugar, por lo que también hay que mejorar eso.

-¿Es poca la importancia que se le da en formativas a este tema?
-Yo puedo hablar por lo que pasa en Obras, que es donde estoy todos los días. Creo que tenemos una atención muy buena en todos los aspectos. Obviamente que hay cosas para mejorar, pero a los chicos les brindamos determinadas pautas de preparación.

-¿Qué aspectos preventivos podés marcarles a los chicos? Sobre todo para aquellos de clubes chicos que no cuentan con un seguimiento constante.
-Un consejo para aquel chico que está en un club que no tiene la infraestructura o los profesionales capacitados es que se acerque a algún centro médico donde pueda controlarse. Es difícil puntualizar en el trabajo que debe hacer porque, como te decía antes, es específico y de seguimiento rutinario. Lo que puedo decir es que los chicos se alimenten bien, tengan los descansos que deben tener, le presten atención a la preparación física y a la elongación y trabajos posturales, sobre todo en la etapa de crecimiento, en la que se puede influir más en alguna disfunción. Una vez que el chico terminó de desarrollarse ya es muy complicado corregir algún parámetro. Es importante evitar los problemas a futuro.

-¿Los vendajes son importantes?
-Con los jugadores profesionales los hacemos con cinta o tape. Esto es medio inviable en categorías formativas, por una cuestión de costos y de que tiene que haber alguien que los sepa hacer. Por otro lado, está comprobado que la venda se afloja después de un rato de usarla y, además, ocho de cada 10 chicos se vendan mal. Entonces les recomiendo que usen unas tobilleras que vienen acordonadas y se ponen arriba de la media. Por supuesto que sale un dinero, pero les aconsejo que las usen porque es lo más estable.

-¿Se puede hacer algo para que los chicos sepan vendarse bien?
-En un momento hice talleres con los chicos de inferiores para enseñarles. Ahora está la teoría que usar vendaje o tobillera te debilita el tobillo y pasa a ser más perjudicial usarlas. Un poco de eso hay, porque al tener la zona estable dejás de usar determinados músculos, pero la realidad es que el día que pisás a uno no da lo mismo.tener o no tener protección. Lo que les recomiendo es que cuando hagan ejercicios de oposición y competencia se pongan algo para protegerse. Después, para hacer todo el resto pueden tener la zona libre.

-¿El esguince es la lesión más normal que se puede encontrar?
-En básquet es lo más común. Por la evolución en la preparación física y los niveles de exigencia físicos del deporte está habiendo cada vez más lesiones de músculos propios del pie, que son los que tienen que frenar y arrancar. En el pie y en el tobillo están las lesiones más comunes.

-¿Y cuál es la lesión que avanzó con el paso del tiempo?
-La rotura de ligamentos de la rodilla. En mi época de jugador me acuerdo de haber visto apenas dos o tres, y ahora hay esa cantidad cada año. Esto pasa porque para lograr el mejor rendimiento siempre se está al borde de la lesión. Hoy también se juega más físico y explosivo. Eso genera más inestabilidad. Además están las fracturas por estrés, que tranquilamente se pueden prevenir antes de que ocurran.