Altube viajó a competir a Mar del Plata

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Actualizado: septiembre 27, 2017

Durante el fin de semana pasado, se desarrolló en Mar del Plata un certamen organizado desde hace nueve años por Peñarol. Al mismo asistieron varias entidades de FeBAMBA, entre ellas Altube de José C. Paz, quienes desde varios meses atrás decidieron viajar a la ciudad balnearia y se abocaron con mucho sacrificio a conseguir los recursos económicos.

Altube es un club que se integró hace dos temporadas a la Federación, y compite con sus inferiores en el Nivel 2 de la Conferencia Oeste, en expansión con la cantidad de chicos que practican esta disciplina, de cara a un futuro donde sueñan con sustento la posibilidad de presentar una Primera con jugadores propios.

«Fuimos con los preminis, minis y U15. Durante tres días, del viernes al domingo, los más chiquitos disputaron un montón de encuentros sin puntuación, con la consigna de divertirse y hacer amigos con clubes de otras provincias argentinas. Con respecto a los infantiles, fue una fase de tres partidos y los ganadores pasaban de instancia. No nos tocó eso, pero la verdad estuvo muy buena la competencia», expresa Nahuel Lugrin, quien comenzó a principios de 2016 con un proyecto para reinstalar el básquet en dicha entidad.

Como parte de lograr el crecimiento colectivo de los chicos, comenta la manera en como surgió la posibilidad de viajar a La Feliz.

«Comenzó aproximadamente cinco meses atrás, cuando vimos por una red social promocionando el certamen. Sabíamos del mismo por haberlo escuchado nombrar, ver publicaciones; entonces hicimos una reunión de padres, expusimos como sería el viaje, y luego de obtener el visto bueno, nos contactamos con los organizadores del evento, quienes nos pasaron información y valores. Una vez armado el presupuesto y costo final, lo presentamos nuevamente y nos pusimos en campaña para poder financiarlo. Para eso, pusimos cuotas bajas junto a actividades en las jornadas de partidos, rifas para abaratar el total de dinero y que la mayor cantidad de chicos pudieran asistir».

Consiguieron financiarlo, y una vez en Mar del Plata, disfrutar del campeonato.

«Estuvimos viernes, sábado y domingo; dormimos en hotel y en cuanto a la organización todo estuvo armado para competir del mejor modo. Además de jugar en estadios impresionantes, como el Polideportivo, no nos tocó a nosotros, pero otros tuvieron la chance de medirse ante equipos de Uruguay y México», agrega Lugrin.

Altube recibe en su gran mayoría a chicos con menores recursos, y por eso también el viaje implicó la emoción de varios en poder visitar una ciudad con nutrida variedad turística.

«Fue realmente un acontecimiento para todos nosotros; agradecimiento a los padres por dejar que sus hijos pequeños viajen tres días fuera de su casa en un hotel. Otros no conocían el mar y pudieron hacerlo merced a este viaje. Varios puntos que emocionaron y dan ganas de seguir trabajando. Los más grandes, aparte de los partidos, compartieron tiempo y salidas con los minis, comer afuera. Situaciones que tal vez no lo pueden hacer acá; los chiquitos estaban fascinados con las canchas donde jugaban, sentirse integrados en el desfile, observando tantos jugadores de su edad con el mismo amor por el básquet», expresa.

Y a nivel profesional, menciona las sensaciones como entrenador.

«Efectuar este tipo de viajes, salir del club, estar fuera de la rutina de entrenamientos semanales, te renueva, te dan mas ganas de seguir. Ver también la felicidad de tus chicos cuando los atienden en el hotel, o le dan importancia cuando tienen que disputar sus partidos, donde se sienten el centro de atención, y sin dudas se contagia su felicidad. Sin dudas fue una experiencia enriquecedora, porque nos sumará desde lo deportivo como lo social no solo en el resto del año, sino también en el futuro».

Altube decidió hacer un sacrificio; se mancomunaron los esfuerzos de entrenadores, padres, dirigentes y jugadores, con la consigna de poder representar a su institución en un campeonato fuera del ámbito donde compiten. Lo consiguieron, y se transformó en un viaje inolvidable.

 

FOTOGRAFÍA: Gentileza Club Altube