Conociendo a los embajadores: Ariel Svoboda

Por
Actualizado: febrero 18, 2019

Luego de su formación en el básquet de FeBAMBA, pasando por clubes como Ramos LTC y Ferro Carril Oeste, Ariel Svoboda juega en el básquet italiano desde la campaña 2004. En su extensa trayectoria aparecen equipos como el Novara, el Latina, el Barcellona, el Trapani, el Treviso, el Osimo, el Cerignola, el Scauri, el Biella, el Ortona, el Desio, el Vicenza y actualmente el Palermo, donde está promediando 13,4 puntos y 4,2 asistencias, con un tremendo 48% en triples durante la 2018/19.

Dentro de su recorrido por Italia, hay un hito que remarca la importancia del escolta porteño para cada uno de sus equipos: desde el 2009 hasta el 2012, ganó cuatro ascensos de manera consecutiva. Primero lo hizo con el Latina en la 2008/09 (a la Legadue), luego con el Barcellona en la 2009/10 (a la Legadue), más tarde con el Trapani en la 2010/11 (a la Legadue) y por último, con el propio Trapani en la 2011/12 (a la Serie B Dilettanti).

Para conocer más a uno de los embajadores de FeBAMBA alrededor del mundo, lo sometimos a un ping-pong de preguntas y respuestas sobre su carrera. Este es Ariel Svoboda.

¿El objetivo del equipo? El objetivo deportivo del equipo es no descender. Salvarnos sin ir al playoff por el descenso.

¿Un objetivo en lo individual? En lo personal, seguir en buen nivel y sin lesiones.

¿Tu mayor virtud en la cancha? Soy tirador. Quizá una virtud es entender los momentos del juego.

¿Cuál fue la temporada que más disfrutaste? Viví muchos años lindos. Los ascensos con Latina y Barcellona fueron seguramente los mejores años.

¿La camiseta o el club con el que más identificado te sentís en Argentina? Obviamente con Ramos, pero me siento muy identificado con Ferro porque viví momentos importantes y en poco tiempo me sentí como jugando para mi barrio y con amigos.

¿La camiseta o el club con el que más identificado te sentís en el exterior? Acá en Italia me siento identificado con la camiseta del Trapani, porque vivo ahora ahí y porque en tres años fui referente y ganamos cosas importantes.

¿Ídolos o referentes en tu posición? Manu obviamente, Pepe Sánchez y Toni Kukoc.

¿El mejor jugador con el que jugaste? Hubo muchos. Dos monstruos del oeste como Maxi Stanic y Nico Laprovittola. Leo Portillo, Fer Calvi, Pini Salles. En Italia Ciccio Guarino, Marco Sambugaro, Ryan Bucci, Marco Evangelisti. Hay muchos la verdad.

¿Tu mejor entrenador? Tuve el honor de ser dirigido por Magnano y Tolcachier en la época en la que estaban en la Generación Dorada, en el 2001. También Álvaro Castiñeira junto a Roberto Volpi me enseñaron mucho. Y claro, Jorge Dalbes, que fue mi maestro y Gustavo Vasaluzzo que me formaron en Cadetes.

¿Un recuerdo de tus años de formación en Ramos? Tengo muchísimos, desde campeonatos de Minibásquet a Primera. Pero recuerdo especialmente dos: un momento en Cadetes que el entrenador nos dejó solos en el vestuario y salimos como fieras a remontar un partido. De ahí en adelante se forjó un grupo que después ganó muchas cosas. El otro es cuando volví de la selección Argentina para jugar una final de Sub 23 y el coach me increpó, diciendo que me quería ir a Boca. Salí, metí siete triples y ganamos la final en nuestra cancha. Un recuerdo muy lindo.

¿Un amigo que te haya dejado el básquet? Muchos. Te digo mis amigos de infancia de Ramos, con los que aún seguimos en contacto. Leo Portillo, Bobo Prandin, Andrea Dotto, Nacho Ochoa, Seba Pardal, Ryan Bucci, Rodri Monier, Dante Richotti, entre otros.

¿La ciudad más linda que hayas conocido gracias a tu profesión? Digo Europa en general, gracias al básquet y a Carlos Prunes.

¿Lo que más se extraña de Argentina? El asado con amigos y la familia.