¡Tango y Kika festejaron los 100 años de Social Lanús!

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Actualizado: noviembre 20, 2019

Las mascotas de FeBAMBA se sumaron a la celebración de los 100 años de Social Lanús, junto con sus socios, vecinos, familiares y chicos que realizan actividad en el club.

El evento se llevó a cabo con gran concurrencia y mucha festividad: hubo desfile, baile, juegos de 3×3 y comida, en el marco de un «festejo popular familiar». «Amamos a Tango y Kika. Cada vez que vienen los nenes están felices. Hacen divertir a toda la familia, tanto a los grandes como a los chicos. Son referentes que los ven a todos lados y que vengan acá para ellos es importante», expusieron las integrantes de la Comisión Directiva.

Con relación al centenario su presidenta Araceli Vallet sostuvo: «Nací a la vuelta, por lo que tengo mucho sentido de pertenencia, Además, mi marido, mis hijos y mi hermano jugaron acá. Para mí es algo especial y muy lindo. Llegar a los 100 años no es fácil».

Y agregó: «Estamos muy bien deportivamente, ya que tenemos todas las categorías completas, tanto femenino como masculino. Incluso en escuelita tenemos muchos chicos. Es muy importante la función social del club porque si tenemos 500 nenes, son 500 menos en la calle».

Por su parte, la pro tesorera, Mónica Figlioro manifestó: «Los 100 años revolucionaron a todos. Muchos socios vitalicios que han jugado al básquet, hoy tienen más de 90 años, tienen mucha historia en el club y se acercaron a festejar. Eso te motiva mucho. La institución ha progresado mucho y hace bastante tiempo es manejada por mujeres». «Hemos hecho la cancha, los vestuarios, la iluminaria, el techo e instalaciones de gas. Falta mucho pero es todo a pulmón, somos un club social y nos manejamos con los socios», explayó.

En tanto, Pilar Fontela -tesorera- dijo: «Todo es a fuerza de sacrificio. El deporte esencial es el básquet, desde sus inicios está presente y siempre tuvo todas las categorías. Tuvimos muchas chicas en la Selección Nacional que después han emigrado a otros países. Hoy en día es emocionante ver la cantidad de gente que se acerca a ayudar. Nos cruzamos con chicos que son señores y traen a sus hijos. Es un sentido de pertenencia que se va trasladando a las demás generaciones. Es muy gratificante encontrarte con chicos que han jugado y que te abracen. Con el aniversario se ha acercado mucho gente que venía hace años para festejar juntos».