Leonardo Markiewicz, entrenador del Verde

Por
Actualizado: junio 23, 2016

San Miguel tiene un 2016 con saldo favorable, más allá de las posiciones eventuales que ocupa tanto en la Primera como en sus Formativas. Tras un 2015 complicado, finalizó la temporada con magullones, y comenzó el actual con un proyecto de trabajo a cargo de Leonardo Markiewicz, actual coordinador de la actividad y entrenador del equipo que disputa el certamen superior de Conferencias, en el grupo 4 del Oeste.

Junto a Markiewicz, integran el cuerpo técnico Facundo Nuñez (formativas y minis A) y Alberto Filliol (formativas y minis B); el primero es además asistente en el plantel superior y el segundo integra dicha plantilla. Nicolás Leizza es el Preparador Físico, en tanto Guillermo Carlomagno cumple las funciones de utilero. Mañana viernes, jugarán un cotejo fundamental en la búsqueda de clasificar a la ronda Campeonato; por ahora, lleva un registro de seis triunfos y apenas dos derrotas, una campaña por encima de las expectativas previas, aunque para el técnico no hay sorpresa y aspira a mejorar incluso lo efectuado hasta el momento.

«Estuve once años dirigiendo en San Miguel, y en 2014 decidí alejarme para estudiar Licenciatura de Alto Rendimiento en el Cenard, además porque la dirigencia no quiso jugar el Prefederal, donde consideré que teníamos un buen equipo para afrontarlo. En 2013 quedamos afuera contra Boca Juniors, el posterior campeón de la B», cuenta Leonardo al principio de la charla con Prensa FeBAMBA. «Me llamaron a fines de 2014 pero les dije que no, y en agosto siguiente cerramos y acepté. Me encontré con un equipo armado, pero que no había podido ganar aún; además, nos enfocamos en reordenar las categorías A e intentar que la B complete los equipos. Fue complicado al principio, porque ya estaba todo armado y debía trabajar con el material disponible. Por eso, el objetivo inmediato era poder obtener la primer victoria, cosa lograda al tercer encuentro, de locales contra Deportivo Morón, quien peleaba las posiciones de arriba».

Culminada la temporada, en la presente la mira estaba enfocada en armar un plantel competitivo, y salir de campeonatos donde San Miguel ocupó puestos de retaguardia.

«Al tener varios originarios, ya sabía cuáles jugadores traer, sobre todo aquellos que me habían dado rédito en temporadas anteriores; con ellos estaba seguro de pelear entre los mejores», afirma Markiewicz. Y la actualidad lo tiene segundo en una competitiva zona junto al líder Afalp, Huracán San Justo y Universidad de La Matanza dentro de un cuarteto en la lucha por los dos primeros lugares. Solo una derrota separa al primero del cuarto, por eso cada fecha es fundamental.

Del año pasado, continúan Alberto Filliol, Nazareno Melogneo, Danilo Eidelson, Lucas Perriello, Emmanuel Lavergne, Federico Schultheis, Lucas Casartelli, Luciano Oneca y Lautaro Martínez Soto. A ellos se agregaron Mariano Markiewicz, Facundo Almara, Gabriel Mattiss, Nahuel Iturbe y Oscar Soto.

Con respecto al torneo donde lo tiene como protagonista, cree que «te obliga a estar muy fuerte al inicio, siempre tomando en cuenta los objetivos de cada club. Nosotros queremos ocupar los primeros lugares; si bien hay otros tres con el mismo objetivo nuestro en la zona, la realidad es que trabajamos para quedarnos con la posibilidad de competir la segunda parte del año con los mejores. Creemos tener las armas, porque los chicos están identificados con el club, y ya saben de mi pensamiento: cumplir objetivos cortos pero fuertes».

Al principio de la charla mencionó el desistir de San Miguel al Prefederal como una razón para abocarse a sus estudios. ¿Figura en el mediano plazo jugarlo?

«La verdad es un torneo bueno y atractivo; realmente están todos los equipos en sus diferentes ediciones. En el 2014, el primer año con su sistema de formato actual, estaba enterado del tema y quise jugarlo. Tal vez no había la cantidad de jugadores profesionales como hoy, pero ya se proyectaba como un gran certamen. Estamos ahora reorganizándonos y en esta subcomisión trabajamos con el fin de informarse, capacitarse, aprender y así estar preparados cuando llegue el momento de encarar los proyectos diseñados. Y jugar el Prefederal es uno de ellos, a mediano plazo. En el corto, está subir el nivel de competencia, no solo en primera división, sino en las formativas A. Veremos si podemos cumplirlo deportivamente, sino insistir y acomodar las piezas que deben acomodarse. En ese aspecto estoy muy contento con los dirigentes porque nos acompañan aunque a veces cuesta. Nosotros hace algunos años atrás competíamos contra clubes que hoy juegan no solo el Prefederal sino el Federal, porque han tomado buenas decisiones. Apostamos mediante el trabajo estar en un tiempo al mismo nivel que ellos». La razón de encarar la Licenciatura forma parte también de la capacitación por estar presente en un futuro como parte de esas instancias superadoras.

Finalmente, en su rol de coordinador general, se le pide una reflexión sobre la actualidad de las formativas, quienes compiten en el Nivel 2 del Oeste.

«Cuando nos juntamos a principios de año con los otros dos entrenadores, nos pusimos a diagramar los diversos objetivos: con la tira A, que sea competitiva y pueda subir al Nivel 1 rápidamente. Creemos que no merecemos este nivel actual, pero estamos aquí por nuestra responsabilidad, por lo que debimos hacernos cargo y aceptar la realidad. Estamos primeros y bien encaminados. Con respecto a la tira B intentamos tener chicos, completar las categorías. Una vez conseguido, esta el foguearlos en el torneo. En ambas, sobre todo en los adolescentes, conseguir la identificación con el club, la cual no pasa solamente por ponerse la camiseta, sino el dar algo más en las horas de entrenamiento. Allí está nuestro mayor desafío, porque es un valor agregado en cualquier proyecto deportivo. Es un camino largo, pero hay mucha gente comprometida».

En sus instalaciones hay 180 jugadores involucrados en la práctica del básquet, desde Escuelita hasta Primera División.

«Logramos ser Un equipo, y se nota, donde los diferentes equipos se alientan en las tiras entre sí; es algo que nos propusimos apenas tomamos la dirección técnica: delegar, trabajar en conjunto y así poder levantar al club. Estamos en plena etapa de crecimiento y veremos hasta donde llegamos».

Leonardo Markiewicz, coordinador y entrenador de un San Miguel que asoma.