La Primera de Nolting y su buen andar en el Flex

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Actualizado: junio 27, 2018

Gonzalo Seibane venía de dos temporadas consiguiendo el campeonato con la Primera femenina de Nolting en su división. A comienzos de este año, en la reunión anual del club, decidió acercarse para comentarles una situación laboral.

“Este año en el Club Cedima, donde dirijo hace años ya la Liga Nacional de básquet adaptado, me informaron que tendríamos otro equipo mas y que mis horarios iban a cambiar o estar mas ajustados. También les comenté que me habían llamado de otros clubes para masculino. Una vez comentado eso, les manifesté que mi decisión y prioridad era el equipo femenino de Nolting, seguir con el grupo y defendiendo los colores de la institución como hace un año y medio, donde se consiguió el bicampeonato de la B. Dicho esto, los dirigentes del club me dicen que ellos también tenían una oferta para mi. La propuesta era poder hacerme caro de las primeras masculinas, tanto la metropolitana, como la flex”, cuenta Gonzalo en el comienzo de la semana, durante un alto en sus labores.

Sin dudas, al escuchar eso, todo cambió.

“Honestamente, me pasaron muchas cosas por la cabeza; querpia mantenerme calmo pero por dentro estaba muy sorprendido y con el pecho inflado de la emoción. Rápidamente ultimando detalles de horarios para poder abarcar todo, les dije que si. “Necesitamos un cambio en esas primeras divisiones y la verdad que con los resultados tuyos no podemos pensar en salir a buscar otro entrenador sin antes no preguntarte a vos”, me dijeron. Entonces les respondí positivamente, pero aclarando que desde el 2005 no dirigía masculino convencional y jamas dirigí superior. Aún así, se presentaba como un desafío difícil de dejar pasar; les comenté sobre la importancia de saber que los procesos deben ser largos y tal vez no se consiga en lo inmediato lo logrado con el femenino. Cuando me dijeron que confiaban en mi trabajo, me enfoqué directamente en lo que venía”, agrega.

Al estar en el club con las chicas, se le pregunta si conocía algo respecto a las formativas masculinas.

“Tenia una noción muy por encima de las formativas; igualmente en la reunión con la comisión directiva, dejé en claro que no quería refuerzos hasta no ver lo disponible y además, la idea de apostar por los chicos del club. El propósito de darles un año para ganarse su lugar era lo mas justo, después se vería hasta donde llegamos y saber que se necesitará para el 2019, referido al Superior Metro. Supe que los jugadores habían sido notificados sobre un entrenador nuevo y existía mucha incógnita a raíz de este silencio, y a la vez muy entusiasmados por el nuevo proyecto. Pedí encarecidamente que convocaran a todos, desde U17 para arriba y también a quienes abandonaron. El objetivo era trasmitirles el comienzo de una nueva etapa, con las oportunidades volviendo a foja cero para todos”, explica Seibane.

No usa la demagogia al momento de explicar lo que halló cuando se juntó con los jugadores.

“Lo que encontré humanamente fue algo inmejorable, son camadas desde hace años y años jugando juntos. En cuanto a lo técnico y táctico con muchas cosas por mejorar, pero eso es bueno, porque esto se trata de mejorar. Con mucha predisposición e ilusión de aquellos quienes no jugaban, ahora disponían de una nueva chance. La pretemporada fue muy buena, llegamos a tener veintisiete jugadores entre la superior y el flex entrenando. Solo aceptamos dos incorporaciones pero porque los vemos como proyecto de futuro por su edad”, expresa.

Y en ese espacio de detallar situaciones, cuenta el objetivo del Flex.

“La idea fue jerarquizarla, tal vez el año anterior se le daba mucho lugar a las formativas pero quizás no se jugaba con los mejores. En teoría debía haber existido un corte importante de jugadores entre quienes no podían jugar en la superior y se los mechaba con los mejores de inferiores y eso era el flex. Les dije que soy un entrenador a quien le gusta apostar por igual en ambos equipos; por ende,  el lugar lo iba a tener quien se lo merezca y no porque juega en el club desde mini. Jerarquizar el Flex, donde sirva como categoría para potenciar a los jugadores, buscando nutrir la superior. Al ser la mayoría originarios del club, nos permitiaría subir jugadores a primera como bajarlos al Flex, pero no es la idea. Solo bajan aquellos con pocos minutos en primera o si necesito potenciar para que cuando les toca entrar en la superior puedan rendir; quiero tener un equipo largo e intensos en ambos torneos y creo que eso lo estamos demostrando”, afirma.

La consulta gira en torno a cómo se tomó dentro del grupo de jugadores esa idea suya.

“En la reunión fui contundente con ellos, se bajó una línea, donde quien no estaba de acuerdo tenía su derecho y eso provocaría un filtro natural de jugadores sin necesidad de echar a nadie. Por otro lado era parte de hacerles entender que era una nueva era y las cosas volvían a cero para todos. Cuando intentás formar parte de un equipo, se debe entender que hay jugadores mejores a otros y  los objetivos personales jamás están por encima de los grupales. La realidad indicaba la necesidad de cortar ocho jugadores mínimo, pero no quería equivocarme, sino darles la oportunidad, aunque siempre siendo sincero y justo con todos. El caudal de jugadores que tenemos me permite ir a cada juego con los mejores disponibles o quienes mejor estuvieron en esa semana entrenando. Ellos aceptaron la rotación larga, y trabajo en consecuencia a ello”,comenta.

Y en estos partidos, se ve en cancha a un equipo dinámico, intenso en ambas llaves, con pimienta en los lanzamientos externos. Sin bajar el ritmo durante los cuarenta minutos.

“Creo que los resultados hablan por si solos. Ir invictos es el reflejo del trabajo, de la competencia sana interna para ser altamente competitivos con el resto de los equipos. Tenemos una localía muy difícil y un publico que acompaña mucho. El partido contra Estudiantil Porteño, donde ambos veníamos invictos, nos iba a marcar en donde estamos y para que estamos; fuimos letales y muy superiores, sabíamos de la jerarquia del rival y en esa semana se entrenó como si fuera una final, los jugadores lo sintieron así y salio de ellos ese espíritu. Si bien Porteño tenia algunas bajas, sabemos que ahora la responsabilidad la tienen ellos y en su cancha de bajar cuarenta puntos de diferencia que hubo, lógicamente partidos son partidos y la verdad que la eficacia, la entrega defensiva y la velocidad del ataque fueron casi perfectos”, cuenta.

Ensimismado con la Primera femenina, y ahora con las masculinas, la pregunta final refiere a aquella noche donde los dirigentes le dieron este desafío. Y sobre las sensaciones invadidas.

“La sensación fue encontrada; feliz por un lado de saber que estaba en un club donde me dejaban hacer las cosas a mi manera y que estaban dando resultado y en donde me reconocen como nunca me reconocieron en ningún lado. Por contrapartida pensaba ¿hago bien? porque sigo con el femenino, donde se que siempre vamos a ser protagonistas.¿Y si me sale mal?; pero lejos de mi está quedarme en la zona de confort y me encanta y apasiona asumir riesgos, siento que me da una adrenalina que me potencia y me hace sentir cómodo. Lo mas difícil fue guardar el silencio por casi mes y medio que el club me pidió para cuando comenzaran los entrenamientos se me hiciera la presentación oficial con los equipos. Por suerte, todo va saliendo como lo pensé, y seguiremos trabajando para sostenerlo”. responde.

Nolting y su buen andar en el Flex, con las base de sus formativas.