La noche en la que Racing jugó y le ganó a Manu Ginóbili

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Actualizado: mayo 19, 2020

La foto habla y revela. La paciencia en la búsqueda obtuvo recompensa. Con la ayuda de los responsables y voluntarios del Archivo Histórico, custodios de las reliquias de la memoria de Racing en el Departamento de Comunicación y Prensa, se pudo empezar a reconstruir, a poner en palabras, aquello que la imagen nos sugería…

Manu toma la bola y penetra. Se frena porque lo encierran entre Darío Coronell y José Chaila. Duda y el negro Stacey Williams va a la ayuda, pero la pierde y el Poli se viene abajo. Suena la chicharra. Manu sufre porque perdió Estudiantes. Ganó Racing 129 a 114. Increíble. Esa jugada se congeló en foto del fiel reflejo de cómo hicieron 8 tipos para ganarle en Avellaneda al mítico Ginóbili, hace 23 años, en un verano de 1997. Esos dos héroes que lo marcan se acuerdan como si fuera hoy de aquella victoria contra el más grande basquetbolista argentino de la historia, un top del deporte nacional, cuando recién empezaba.

«Hacían falta dos para marcarlo», arranca Coronell. «Yo había sido compañero de Manu en Andino de La Rioja, un año antes de ese partido, y ya le había visto condiciones de asesino ofensivo. Pero le gané», se ríe Pachi, mientras cuenta una historia que lo conmueve. «Me acuerdo de que nuestro entrenador, Oscar Marín, era muy defensivo. Le gustaba el vértigo, las posesiones largas y que pudiéramos aprovechar pasajes de altos porcentajes de efectividad. Y le hicimos caso», cuenta el gigante cordobés.

Darío Coronell y José Chaila conservan cada detalle del juego y de la magia precoz del bahiense antes de su brillo en Italia, la NBA y de su colección de medallas y trofeos con la Selección.

Otro de los abanderados de aquella épica victoria fue José Chaila. Al ex base tucumano lo mandaron a bailar con la más fea esa noche: tuvo que marcar al bahiense. «Siempre me tocaba enfrentar a los tiradores. Jugué mano a mano contra Pichi Campana, Jorge Racca y Leandro Ginóbili, pero me acuerdo clarito que en la charla previa nos habían dicho que Estudiantes tenía un pibe que la rompía y yo lo tenía que frenar. Era extraordinario. En esa época ya nos sacaba diferencia a todos», destaca emocionado.

La temporada 1996/97 fue la última de Racing en la Liga Nacional. Luego de ese partido para el recuerdo, la plaza que había comprado el club a pedido del entonces presidente Osvaldo Otero, en 1995, se fue al descenso y jamás regresó. Catorce juegos sin ganar, cambios abruptos de entrenadores, ingresos y egresos de extranjeros que, encima, no cobraban, hicieron que La Academia no pudiera volver a la elite del básquetbol nacional nunca más. Hoy, 23 años después, vuelve a la cancha en el recuerdo de aquella ocasión en la que Emanuel Ginóbili pisó Avellaneda para perder contra Racing. Un Ginóbili sin medallas olímpicas, ni anillos de la NBA. Un pibe que asomaba para ser crack, pero que se fue del viejo polideportivo Jorge Camba con una derrota que le dolió y mucho.

«Me hace llorar haberle ganado al más grande de la historia. Haberlo enfrentado es muy fuerte viendo todo lo que ganó Manu y lo que generó», recuerda Chaila. «En esta época de aislamiento que estamos viviendo, con las emociones a pleno, haberle ganado a Ginóbili hace 23 años toma aún más relevancia. Yo llevo con mucho orgullo que, pese a que con Racing no conseguimos quedarnos en la Liga, derrotamos al mejor deportista argentino que yo vi, de todos los tiempos», advierte Coronell. Y sigue: «Será imposible que me olvide de aquel partido porque coincidió con el año del nacimiento de mi hijo».

«Yo me hice hincha de Racing por la hinchada», confiesa Chaila. «Aún lamento que no me hayan renovado el contrato pero siempre valoro que si nos hacía falta algo para ganar, lo ponía la gente. Y esa noche contra Manu el aliento fue determinante porque nosotros no le ganábamos a nadie», se ríe. Y Coronell agrega: «No teníamos un plantel con mucho prestigio, pero sí destaco el hambre de gloria y que la adversidad nos hacía sacar todo para ganar partidos como le ganamos a Ginóbili”.

«Vos, intenso contra el 10, fue la orden de Marín para con Chaila», recuerda el ex base de Boca. «Que los negros hagan la diferencia y nosotros a defender, se gritó». Fue un calco: Entre Ken Leeks y Jearvis Cole hicieron 64 puntos de los 129 y pese a que Manu se anotó con 29, ni el futuro multicampeón de la NBA pudo quebrar la gran noche albiceleste. Los demás héroes: Colla (21), Reale (16), Bianchini (9) y Bernardi (4). Un show perfecto.

El Operativo Ginóbili resultó un éxito. A 23 años de aquella conquista inolvidable, la foto habla por sí sola y junta recuerdos de quienes, con presentes diferentes, viajan al pasado y juegan el mismo partido. El que ganó Racing y el que perdió Manu. Un hito poco conocido, pero con un gran valor emotivo. De esos que siempre nos tiene reservados los episodios vintage del básquet de Racing. Una vida deportiva digna de fotografías que aún perduran y que no se borrarán jamás.

Foto y nota: Prensa Racing – Federico Ronsino.